El precio que tuve que pagar fue alto.
Dejé atras a tanta gente...tanta gente.
Tanto amigos y amigas de mi edad, como amigos y amigas adultos.
Dejé atras dos años de convivir con esa gente, dos años de aguante.
Fue poco tiempo dirán...pero ese "poco tiempo" pasó lento...fue puro disfrute, y algunas otras cosas.
No me arrepiento, ya es tarde, pero me cuestiono.
El arrepentimiento lleva a la depresión y la depresión acaba con el que la sufre.
¿Por qué? te preguntarás ¿por qué cambiaste?
Respondo asi; De cambios está hecha la vida...y con la vida cambiamos. Cambié porque necesitaba cambiar, no es preferencia, no es crueldad, no es enojo, es cambio.
No me extrañen, solo recuerdenme.
Suena presumido, pero así lo quiero yo.
Se despide: El eterno arrepentido.
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